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domingo, 23 de diciembre de 2012

¡Aporta tu granito de arena!


                            

Esta entrada está concebida como un espacio para compartir vuestras creaciones: redacciones, presentaciones en power point, viñetas de cómic, reseñas de libros y películas, carteles y mapas conceptuales interactivos...¡Te animamos a aportar tu granito de arena y a comentar las publicaciones de tus compañeros!

Posible práctica. Los profesores de Lengua y Literatura de una serie de institutos españoles han planteado a sus estudiantes la posibilidad de realizar una actividad literaria consistente en crear un mapa interactivo que recoja los distintos puntos de una ciudad vinculados a una obra literaria o a un autor determinados. Gracias a este proyecto, conocido con el nombre de "Callejeros literarios", se han diseñado interesantes rutas literarias por diversas zonas de la geografía española. En este enlace de google maps puedes echar un vistazo a la ruta literaria que refleja el deambular por Barcelona de Andrea, la protagonista de la novela Nada, de Carmen Laforet; también es interesante el siguiente vídeo de presentación del proyecto: "Callejeros literarios":  
  • Ahora os animo a que creemos una ruta literaria de la ciudad de Oviedo, atendiendo, por ejemplo, a las calles que poseen nombres de ciertos autores literarios, o a las zonas a las que aluden obras como La Regenta de Clarín. Después, colgaremos en esta entrada nuestro mapa interactivo. ¿Qué os parece la idea? Si alguien quiere ir informándose acerca de la elaboración de este tipo de mapas, aquí os cuelgo una presentación al respecto: 
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viernes, 14 de diciembre de 2012

Cortesía: tú y usted


La cortesía, tal y como se ha concebido tradicionalmente, consiste en un conjunto de muestras de respeto cuyo uso viene determinado por una sociedad, de acuerdo con la posición relativa que ocupan en ella los participantes de una interacción comunicativa. Una manifestación clara de la influencia de las normas de cortesía en la lengua nos la ofrecen las formas de tratamiento. Una clase de tratamientos bastante extendida entre las lenguas de diversas partes del mundo es la constituida por un sistema dual de pronombres, como las formas (vosotros) y usted (ustedes) del español peninsular; mientras que el primero se asocia a valores como la “informalidad”, a la “familiaridad” o a la “confianza”, el segundo se vincula a la “cortesía”, el “respeto” o la “formalidad”.  Ahora bien, en cada agregado social o en cada situación comunicativa concreta entran en juego una serie de factores (edad, ideología, estatus…) que hacen que, en cierto modo, tanto el pronombre como el usted puedan ser interpretados como manifestaciones corteses o, por el contrario, como abiertamente irrespetuosas. Imaginemos, por ejemplo, que una persona que acostumbra a tutear a otra pasa a tratarla de usted al calor de una discusión; en esta situación el súbito empleo del usted podría considerarse descortés, ya que se pretende marcar una distancia con respecto a nuestro interlocutor. En lo que respecta al pronombre , nuestros compañeros de clase asumirán esta forma como la más adecuada para que nos refiramos a ellos, mientras que si debemos referirnos a una persona mayor desconocida lo más esperable es que prescindamos del tuteo. Por lo tanto, en función de una serie de factores contextuales podríamos entender los pronombres tú/usted como dos formas de cortesía diferentes: una, asociada al tuteo, con la que tratamos de “acercarnos” al interlocutor, y otra, vinculada al pronombre usted, con la que pretendemos un distanciamiento positivo o negativo. 
  • Práctica. Observa las formas de tratamiento que emplean el presentador del programa Salvados, Jordi Évole, y los políticos entrevistados: Juan Carlos Rodríguez Ibarra y Josep Anglada. Ten en cuenta la situación en la que se producen las entrevistas, el ambiente más o menos distendido que se genera, e infórmate en la red acerca de factores como la edad y la ideología de los participantes. A partir de estos datos, trata de determinar qué aspectos pueden motivar que se emplee una forma de tratamiento u otra.  

     
     
       

  • Investiga en la red. Puedes optar por realizar una de las dos actividades que figuran a continuación; recuerda que los datos que hayas recogido se expondrán en clase el viernes 28 de enero.
-Escoge una lengua extranjera e investiga cuántas formas de tratamiento distintas existen. También puedes examinar si en el español de Andalucía y en el español de América funciona el mismo tipo de formas de tratamiento. Este breve artículo sobre el voseo podría darte algunas ideas.
-Basándote en tu propia experiencia, o recurriendo a información en la red, describe una conducta que en una cultura sea considerada cortés y en otra, por el contrario, descortés. Puedes leer algunos ejemplos al respecto en la primera página de este documento, tomado de la obra de M.ª Victoria Escandell Introducción a la Pragmática.  

La interpretación de los mensajes: del enunciado al texto


 

Cuando interpretamos un enunciado no solo tenemos en cuenta la información que se codifica; estamos programados para adivinar la intención que puede tener un hablante al pronunciar unas palabras determinadas, de manera que en cada situación concreta de comunicación aportaremos todos los datos que sean necesarios para llegar a una interpretación del mensaje que, suponemos, es la que quiere transmitirnos nuestro interlocutor. Así, por ejemplo, ante un enunciado como “Hace frío aquí dentro” la información explícita o codificada no es otra que la constatación de que en un lugar determinado la temperatura es baja. Ahora bien, en una situación concreta podemos deducir que lo que nuestro interlocutor pretende con su enunciado es que cerremos la ventana. Para interpretar un texto, sea cual sea su extensión, tampoco nos basamos en exclusiva en lo que se ha codificado, sino en lo que el texto puede querer decir; esto es, para la adecuada interpretación de un texto el destinatario tendrá que aceptar que existe una intención comunicativa determinada y aportará los datos necesarios para construir mensajes relevantes y coherentes. Así, por ejemplo, los carteles, los eslóganes publicitarios, los anuncios por palabras o las señales, al estar integrados normalmente por palabras sueltas, requieren que sea el interlocutor el que establezca los vínculos necesarios para llegar a una comprensión satisfactoria del mensaje:

 


Ya que no sería relevante que se nos informase de que en una zona determinada hay niños que juegan despacio, establecemos los siguientes vínculos entre las palabras: “Puede haber niños jugando. Conduzca despacio”.

De la misma manera, no rechazamos un texto agramatical, sino que tratamos de interpretarlo suponiendo razonablemente lo que el emisor quiere decir:

Juan trombón las todas fiestas toca. 


La natación un deporte es consistiendo en el desplazamiento de una persona por la agua sin tocar el suelo. Tiene efectos positivo muy mucho a la salud de quienes practican.  

Por lo tanto, el significado de un mensaje no solo lo entendemos en función de las palabras y la estructura de las oraciones empleadas para transmitir ese mensaje.  Nos apoyamos en esos elementos para llegar a una interpretación, pero es un error pensar que, para comprender un texto, solo operamos con la información codificada. 

•    Prácticas:  escoge uno de los dos ejercicios que figuran a continuación. Los pondremos en común en clase el día 11 de enero.

 -Lee el texto y determina si la coherencia de un mensaje puede depender, en buena medida, del pacto comunicativo que han asumido los interlocutores:
 
        Viejo de la Flauta –Eso es del triciclo
        Climando –¿El qué?
         Viejo –Lo del cansancio
    Climando –Claro, como que me he pasado toda la tarde llevando niños. 
  Me duelen sobre todo los sobacos.
         Viejo –Eso será de llevar alpargatas. A mí me ocurre una cosa muy parecida, de tanto tocar la flauta me duelen las rodillas.
        (Ambos hablan precipitadamente)
Climando –Eso será de usar sombrero.  A mí me ocurre una cosa muy parecida, de tanto ayunar me duelen las uñas.
Viejo –(Disgustadísimo) Eso será de tomar agua de fuente de la plaza. A mí me ocurre una cosa parecida, de tanto usar pantalones me duelen las cejas.
Climando –(Agresivo) Eso será de no estar casado. A mí me ocurre una cosa parecida, de tanto dormir me duelen los pañuelos.
Viejo –(Violento) Eso será de no comprar billetes de lotería. A mí me pasa una cosa muy parecida, de tanto andar me duelen los pelos de la cabeza.
Climando –(Alborozado) ¡Falso! ¡Falso!
Viejo –¿Falso?
Climando –Sí, sí, es falso, a usted no le pueden doler todos los pelos de la cabeza porque es calvo.
Viejo –Me has hecho trampa.
Climando –No, no, si quiere comenzamos otra vez.
Viejo –Imposible. Tú razonas mejor que yo y con la razón siempre se gana.
(Fernando Arrabal, El triciclo)

-Lee el siguiente texto y plantéate estas preguntas: ¿existe una relación entre los distintos enunciados que nos permita afirmar que el texto es unitario?; de ser así, ¿sientes que esos lazos conducen a una interpretación coherente de lo que has leído?

A través de la cerca, entre los huecos de las flores ensortijadas, yo los veía dar golpes. Venían hacia donde estaba la bandera y yo los seguía desde la cerca. Luster estaba buscando entre la hierba junto al árbol de las flores. Sacaban la bandera y daban golpes. Luego volvieron a meter la bandera y se fueron al bancal y uno dio un golpe y otro dio un golpe. Después siguieron y yo fui por la cerca. Luster se alejó del árbol de las flores y fuimos por la cerca y se pararon y nosotros nos paramos y yo miré a través de la cerca mientras Luster buscaba entre la hierba. (William Faulkner, El ruido y la furia)


 •    Investiga en la red

-En este enlace encontrarás una crítica de El ruido y la furia. Te dará pistas acerca de la actividad que se describe en el fragmento de texto de la práctica y también sobre el narrador Con esos datos, ¿sientes que entiendes mejor el texto? ¿Podríamos decir que la fuente de la coherencia está, en cierto sentido, fuera del texto y que no hay que buscarla en las palabras que aparecen en la página? Para saber algo más acerca de William Faulkner, puedes ver el siguiente vídeo: 


                                                                                                                                   
- Para que un anuncio por palabras cobre coherencia, el lector se ve a menudo obligado a añadir algunos datos y conexiones. Entra en esta página web de anuncios por palabras y añade como comentario algún ejemplo que consideres representativo.      

-¿Creéis que los signos de puntuación pueden jugar un papel determinante en la interpretación de los textos? En el siguiente PDF podéis leer algunos ejemplos que os ayudarán a responder la pregunta:
Signos de puntuación e interpretación de textos

Eufemismos y disfemismos

               

Un eufemismo es un término que se emplea en lugar de otra palabra para evitar las connotaciones negativas que, por razones psicológicas, sociales o morales, se asocian a ella. Podemos distinguir entre eufemismos que tratan, fundamentalmente, de ocultar el significante de una palabra (por ejemplo, emplear trasero en vez de culo) y eufemismos en los que la sustitución de un significante por otro va acompañada del enmascaramiento de un concepto determinado (por ejemplo, hablar de racionalizar la plantilla de trabajadores en lugar de reducir la plantilla de trabajadores).  Ahora bien, un hablante también puede optar por designar una realidad determinada recurriendo a palabras con un sentido peyorativo o jocoso, en lugar de optar por otras más neutras: mandamás de la oposición vs. líder de la oposición, morir vs. estirar la pata. En este caso, hablamos de un fenómeno contrario al eufemismo: el disfemismo

•    Práctica. Determina qué palabra o concepto tratan de sustituir los siguientes eufemismos: campo de concentración, invidente, tercera edad, reajuste de precios, interno (cárcel), hacer de vientre, sobacos, conflicto armado. ¿Crees que lo que fue un eufemismo en un momento determinado puede pasar a convertirse en un término con un valor claramente negativo? ¿Le ha sucedido esto a alguno de los ejemplos recogidos?

•    Investiga en la red. Los políticos son especialmente proclives al empleo de expresiones eufemísticas. George Orwell, escritor inglés del siglo XIX, puso de manifiesto en su novela futurista 1984 el control de los sentidos de las palabras por parte del poder:


Lo que se pretendía era que, una vez la neolengua fuera adoptada de una vez por todas y la vieja lengua olvidada, cualquier pensamiento herético, es decir, un pensamiento divergente de los principios del Ingsoc, fuera literalmente impensable, o por lo menos en tanto que el pensamiento depende de las palabras. Su vocabulario estaba  construido de tal modo que diera la expresión exacta, y a menudo de un modo muy sutil, a cada significado que un miembro del Partido quisiera expresar,  excluyendo todos los demás sentidos, así como la posibilidad de llegar a otros  sentidos por métodos indirectos. Esto se conseguía inventando nuevas palabras y desvistiendo a las palabras restantes de cualquier significado heterodoxo, y a ser posible de cualquier significado secundario. Por ejemplo: la  palabra libre aún existía  en neolengua, pero sólo se podía utilizar  en afirmaciones como «este perro está libre de piojos», o «este prado está libre  de malas hierbas». No se podía usar en su viejo sentido de «politicamente libre»  o «intelectualmente libre», ya que la libertad política e intelectual ya no existían  como conceptos y por lo tanto necesariamente no tenían nombre. Aparte de la  supresión de palabras definitivamente heréticas, la reducción del vocabulario  por sí sola se consideraba como un objetivo deseable, y no sobrevivía ninguna  palabra de la que se pudiera prescindir. La finalidad de la neolengua no era  aumentar, sino disminuir el área del pensamiento, objetivo que podía  conseguirse reduciendo el número de palabras al mínimo indispensable. [Os animo a leer el capítulo completo sobre la neolengua en este enlace]

Ahora te propongo que investigues por internet algunos eufemismos característicos del discurso político y periodístico.
Este artículo de 2008 y este otro de 2012 del periódico El País pueden darte algunas ideas, así como algunos ejemplos de la prensa que figuran entre las páginas 5 y 13 de la siguiente presentación: